Órdenes Sagradas
Y como piedras vivas, edificaos vosotros mismos como casa espiritual, para ser un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. (1 Pedro 2:5)
¿Quiénes reciben las órdenes sagradas?
¿Sientes la vocación de ser sacerdote?
Todo joven debería considerar qué desea Jesucristo para él y qué espera de él. Solo así descubrirá el verdadero propósito de su vida y alcanzará la plenitud y la felicidad que Dios tanto anhela para él. Todos los padres tienen la responsabilidad de animar a sus hijos a escuchar la voz de Dios para que puedan discernir a qué camino de vida los llama. Un joven que no es animado por sus padres a, al menos, considerar y orar acerca de esta vocación y del llamado de Dios en la vida, no está enseñando a su hijo a abrirse a Dios en todo.
Jesucristo llama a algunos hombres al sacerdocio, mientras que a otros no. A algunos les dijo específicamente: «Síganme, y los haré pescadores de hombres». Aquellos primeros pescadores fueron llamados a dejar de lado sus profesiones, ya fueran de pescadores o de cualquier otra índole, y a dedicar sus vidas al servicio de Dios como pescadores de hombres. Dado que Jesús vino a buscar y a salvar lo que se había perdido, y puesto que desea que ni un solo ser humano se pierda, existe una gran necesidad de que los jóvenes consideren dedicar su vida al servicio de Dios.
Si tiene alguna pregunta sobre el llamado al diácono o al sacerdocio, el proceso de discernimiento que conduce a la ordenación o cualquier otra duda sobre la vocación, llame a la oficina para hablar con el párroco al 575-763-4445.
Y Jesús les dijo: «Síganme, y los haré pescadores de hombres». (Mateo 4:19)
La mies es mucha, pero los obreros pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que envíe obreros a su mies. (Mateo 9:37b-38)
¿Te está llamando Dios al sacerdocio?
¿No estás seguro?
¿Tienes alguna pregunta?
Llama para hablar con el pastor.
575-763-4445
